CADA MATA DE MILPA ES UN GUERRILLERO

El racismo y el genocidio en Guatemala.

Eran las ordenes que daban los oficiales a los soldados y patrulleros
para que quemaran las siembras y cosechas de maíz en área Ixil. Dichas
directrices evidencian el racismo existente durante el conflicto
armado. Así lo confirmó también la Perito Marta Elena Casaús Arzú quien
en su peritaje sobre la máxima expresión del racismo, indicó que el
racismo en Guatemala, es un elemento histórico cultural que viene desde
la colonia hasta la actualidad.

Hoy en el Tribunal se visualizó teoría y práctica. Por un lado la
experta en Racismo explicó que el racismo contribuyó al genocidio, ya
que se consideraba a los indígenas como seres inferiores, cosificándolos
(volviéndolos objeto) estigmatizándolos y deshumanizándolos. Y por otro
lado los oficiales del ejército que testimoniaron confirmaron que las
órdenes que daban en el destacamento de Nebaj, eran: “indio visto, indio
muerto” incluso lo usaban como lema. De esta manera se comprueba que el
racismo fue el motor de las atrocidades.

Los testigos relataron la barbarie que cometían los soldados y oficiales
y cómo se daban las ordenes y éstas había que cumplirlas de lo contrario
eran castigados. “Torturaban a la gente cortándoles la lengua, las uñas,
les puyaban con cuchillos” expresó mediante una video conferencia un
testigo que fue secuestrado por el ejército cuando tenía 8 años y relató
que siendo niño vio cosas horribles en el destacamento. No puede olvidar
“cuando los soldados le cortaron la cabeza a una anciana y luego jugaban
con la cabeza, eso no lo puedo borrar de mi mente…” puntualizó.

“El racismo llega a su culmine en el conflicto armado interno, por la
estigmatización del indígena. Es cuando el racismo va operar con una
ideología de estado, como una maquinaria de exterminio contra un grupo,
en este caso el ixil” reafirmó la experta en racismo al dar a conocer su
peritaje. La desvalorización de los indígenas, es decir, el racismo fue
cultivo para la perpetración del genocidio.

El ejército pensaba que los indígenas representaban una amenaza porque
podrían convertirse en subversivos, entonces todos los indígenas, todos
los ixiles, se convierten en enemigos. La ideología de que los indios no
son sujetos, contribuye a su deshumanización. Casaús describió los pasos
que se dan previo a cometer un genocidio: Construcción negativa de las
personas, el prejuicio hacia ese otro, y el adoctrinamiento para
rechazar a ese otro, ejemplo, los kaibiles. Campañas de planificación
del genocidio. Los ixiles pasan a ser guerrilleros, quitarle el agua el
pez. Y lo último “ladinizarlos”, “normalizarlos” quitarles su cultura,
eso es el exterminio.

Concluye que los indígenas son considerados por las elites del país, a
quienes entrevistó en un estudio, como “un freno para el desarrollo,”
“un empresario dice que lo mejor para los indígenas es una dictadura
férrea, un Mussolini, un Hitler, y concluye(el empresario) yo los
eliminaría a todo” “Ese pensamiento es el que prevalece en el Estado que
tenemos” afirma Casaús. También explica que la violación de las mujeres
es racismo. Hay una protocolización de la violencia sexual. “Sin duda la
lo más dramático y escalofriante es la deshumanización de las mujeres,
ya que se les cosifica, se les denigra.” Esto es un indicio de racismo y
feminicidio acotó.

La perito hace referencia también en que en Guatemala además del
genocidio hubo un Etnocidio que implica eliminar una cultura. “En
Guatemala hubo un genocidio y etnocidio, porque quisieron eliminar, no
solo a las personas, sino también su cultura, la cultura ixil en sí.”

Testigos confirman cadena de mando en el ejército.

Uno de los testigos de 67 años, relata que él trabajaba sembrando milpa
y que obligándolo el ejército lo llamaron a patrullar, le decían: “si no
vas a traer tu gente, a vos te cae, te voy a castigar”, su encargado
era el comandante del destacamento de Nebaj.

Asimismo, relata que los oficiales les obligaban a traer su leña y su
agua y explica: “si no lo hacíamos nos metían en calabozos”. Este
testigo era encargado de otros 20 patrulleros y cuando los otros no
cumplían con las órdenes que se les daban o incumplían con los horarios
de las reuniones programadas, era a él a quien metían en un calabozo
oscuro y no le daban comida, ni nada.

Otro de los testigos narra que en 1982 del destacamento de Nebaj, El
Quiche, tuvo la oportunidad de trabajar en la compañía del cuerpo de
ingenieros de Nebaj denominada al principio como El Triunfo y conoció a
varios oficiales del ejército. Relata que las actividades que hacían
eran “de terror”. Vio como cuando llevaban a la gente a ese
destacamento estas personas eran torturadas, quemadas, mencionó el
nombre de quienes en ese año eran altos oficiales del ejército y
narra cómo vio a estos oficiales ordenar la quema de la gente, calificó
las acciones de estos como feroces: “estos no se tientan el alma para
torturar a otra persona.”.

Guatemala, 04 de abril de 2013

Asociación para la Justicia y Reconciliación AJR
Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos CALDH
Centro Medios Independientes

www.paraqueseconozca.blogspot.com